sábado, 17 de agosto de 2013

Creepypasta: mi mejor amigo Sonrisas

Aquí os dejo mi tercer creepypasta,espero que os guste.A lo mejor os suene un poco a una creepypasta que se llama ''El señor Bocón'',puesto que esa creepy me inspiró :3.En fin,empecemos:

''Mi nombre es Elena.Tengo 14 años,y desde hace un tiempo me mude a la casa en la que vivo ahora.Ahora mismo estoy escribiendo esto desde el armario de mi cuarto,y si esa cosa me encuentra,sólo espero que quien lea esto tenga mucho cuidado,y que abandone la casa lo más rápido que pueda.Si tú,mi estimado lector,ya has abandonado la casa,y consideras que ya estas seguro,me temo que he de decirte que nunca estarás seguro,porque en el primer momento en el que pusístes un pie en esa casa,él ya estará probablemente esperándote en tu hogar.Bien,ahora te contaré mi historia,desde el principio,para que lo entiendas todo un poco más: acababa de mudarme a la casa en la que estuvístes ahora.No estaba muy emocionada al principio,pero me conformaba.Tenía 10 años cuando ocurrió esto.Era una casa espaciosa,amueblada,limpia...la típica casa de siempre,no muy diferente a la mía.Me instalé en mi cuarto: saqué mis cosas,coloqué el ordenador,ordené mi ropa en el armario...hasta ahí todo iba bien.Empezó cuando cayó la noche: cuando terminé de cenar,y me preparé para ir a la cama,una voz en mi cabeza me dijo que abriese el armario,como un susurro.No le di mucha importancia,pero no la ignoré,porque soy muy curiosa.Al abrir el armario,casi me caigo al suelo.Me quedé paralizada,estaba asustada,se me podía notar el miedo en mis ojos,pero no podía moverme.En frente de mi,había una criatura que tenia la cabeza con la forma de una bola de humo negro,ojos grandes humanos y una sonrisa larga y con muchos dientes.Tenía un cuerpo de animal,como el de un perro,pero sin una cola.Tampoco tenía un cuello,era como si se lo hubiesen cortado,porque pude observar que,donde debía de estarlo,se podía encontrar la carne y el hueso del cuello.Esa cosa me miraba fijamente cuando me dijo con una voz un poco chillona,pero profunda:

-Mi nombre es Sonrisas.Y vamos a ser muy buenos amigos.

Yo pensé que esa cosa estaba de broma.O si estaba soñando.Si,eso debía ser.Estaba soñando,y a lo mejor estaba teniendo un sueño lúcido.Iba a pellizcarme el brazo para despertarme,cuando aquella cosa me habló de nuevo:

-No,no es una broma ni un sueño lúcido,si es lo que estabas pensando.Soy real,aunque no lo creas.Sé que estás asustada,pero no te haré daño...si cumples con unos requisitos,claro.-Dijo ese tal Sonrisas,con su horrible voz.

-No,no eres real.Eso sería imposible.Además,¿Qué me harías tú si me negase a cumplir esos requisitos?-Dije yo,intentando ocultar mi miedo,en vano.

-Te puedo asegurar que soy real,pero te dolería si te lo mostrase.Y lo que podría hacer sería arrancarte tu cara y tus venas para comérmelas.¿Qué me dices,''amiga''?-Me contestó.

Apreté mi mano formando un puño,tanto que me hice una herida con una uña,pero no me dolía.Le dije que me lo pensaría,después de todo,me despertaría al día siguiente.Sonrisas pareció dudar un poco,pero al final acabo accediendo.
Me desperté por la mañana,y me pegué tal susto que casi me caigo de la cama.Estaba confusa,y no sabia si reír o llorar: tenía la herida en la mano.No sabía cómo actuar,estaba paralizada.Oí a mi madre decir mi nombre,para que fuese a desayunar.Bajé con prisa,y me encontré con unos gofres en la mesa del comedor.Me senté y empecé a comer.¿Le diría a mis padres lo que había sucedido?probablemente no.Tenía un mal presentimiento,y preferiría no involucrarlos conmigo y aquella cosa.¿Qué querrá aquel tal Sonrisas?Millones de preguntas me bombardeaban la mente.

-Elena,¿te encuentras bien?luces pálida...-me dijo mi madre.Yo le contesté que no me pasaba nada,que estaba bien.De día todo transcurrió normal.Sonrisas volvió en la noche.Justo antes de acostarme,la puerta de mi armario se abrió de nuevo,y apareció esa cosa.

-¿Y bien?¿Ya te has decidido?-preguntó Sonrisas.Decidí aceptar la oferta que me propuso el día anterior,después de todo,si no aceptaba,moriría,asi que no tenía otra opción.

-¿Qué quieres que haga?-Le pregunté,con algo de temor.

-Tu primera tarea será algo sencilla: asesina a un mendigo.-Me contestó.Yo estaba perpleja,y un poco asustada.¿Tenía que matar a una persona inocente?Si me negaba,probablemente me mataría,y yo no deseaba precisamente eso...aunque pensándolo bien,ella no conocía de nada a ese mendigo,y si lo estaba pasando mal,lo mejor sería acabar con él.

-No te preocupes: tus padres y tu hermano estarán durmiendo ahora,y yo me ocuparé del cadáver.-dijo con su voz chillona.Acepté,aunque no quería ser una asesina,pero tampoco quería perder la vida.Me vestí con una sudadera negra,unos vaqueros oscuros y unas deportivas.Sonrisas me dio una máscara.Según él para que nadie me vea la cara.

-Elige el arma que quieras,pero tendrá que ser de esta casa.-Me dijo Sonrisas.Podría haber cogido un cuchillo de cocina,o la revolver de mi padre,que tenía siempre encima por trabajar de policía,pero había otra cosa que me llamaba la atención,un objeto que podría ser muy inusual para ser un arma: una aguja de cocer.Lo cogí,y Sonrisas me miró,ampliando mas su sonrisa que antes.Salimos de mi casa los dos con sigilo,y me llevó al lugar donde se encontraba en mendigo.Estaba bastante lejos de mi casa.Cuando llegamos,el mendigo estaba dormido.Sonrisas me miró,y supe lo que tenía que hacer.Con un movimiento rápido y fuerte,como si siempre hubiese estado haciendo esto,le degollé.Murió desangrándose.Sentí algo como miedo,horror...y alegría a la vez.No me gustaba...por lo de que sentía felicidad,era extraño...cuando estuve consciente de que Sonrisas se había comido la cara y las venas de aquel pobre hombre,me dijo que volviéramos a casa.Cuando volví,me puse el pijama y dejé la ropa escondida en el fondo de la cesta de ropa sucia,para que camuflara el olor a sangre.La aguja la escondí en el armario,en una caja que tenía en el fondo de éste,junto a la máscara.Aunque,cuando me fijé mejor,la máscara tenía un rostro inexpresivo,con solo tres orificios: la de los ojos y una en la boca,y la máscara era completamente blanca,aunque no le había dado mucha importancia cuando me la puse.Decidí ir a la cama y a dormir el resto de la noche,parecía que Sonrisas estaba satisfecho con lo que hice.
Todas las noches Sonrisas me ordenaba asesinar a alguien diferente,aunque cada vez me dejaba objetivos más difíciles de asesinar,por ejemplo: un borracho que andaba solo en la calle,algún vendedor de droga...lo que más me fue complicado de matar fue a un niño de once años,parecía que aquella vez los sentimientos casi me dominaban,pero al final le corté el cuello,como a los demás.Parecía que aquella cosa pretendía hacer que me desprendiese de mis sentimientos.
Cuando terminé mi trabajo,y llegué a mi casa,fui al baño a lavarme la cara.Sonrisas se limitó a ir hacia el armario.Cuando me eché el agua a la cara y cogí la toalla para secarme,miré al espejo y lo que ví en mi reflejo eran dos ojos rojos grotescos,casi salidos de sus cuencas.Me sequé la cara,y aquellos ojos rojos desaparecieron del espejo.¿Habrá sido mi imaginación?no estaba segura,después de todo,si Sonrisas era real,¿porqué esos ojos rojos deberían haber sido producto de mi cerebro?aunque tampoco pude descartar que estaba bastante cansada,y las salidas nocturnas con Sonrisas podría haber afectado a mi cerebro.Me fui a la cama sin pensarlo mas veces.
No quiero recordar esta parte.Las siguientes víctimas que debía de asesinar...eran mis padres y mi hermano.Estaba algo asustada,pero no lo suficiente como para negarme a hacer el trabajo.Acabé con mis padres fácilmente,mientras dormían,sin embargo,un pequeño grito salió de la boca de mi madre,lo que hizo que mi hermano menor se despertase.Él sería el siguiente.Me escondí en la oscuridad de un rincón de la habitación.Mi hermano entró en el cuarto,y notó los cadáveres de mis padres.No gritó,pero intentó correr.No quería matarle,a él no.Sin embargo,yo no controlaba mi cuerpo: era Sonrisas.Intentaba controlarlo,pero no podía.Porfín alcanzé a mi hermano menor,pero él me quitó la máscara,y me vió horrorizado.Fué rápido,no creo que sintió nada.Enseguida corrí al baño,temiéndome lo peor.Me miré al espejo,y pude ver que no era mi cara,la que se reflejaba en ella: era Sonrisas.Él rió en alto con su fuerte y aguda voz.No estaba mi cuello reflejado tampoco,y cuando me fijé bien,noté que los ojos rojos que había visto aquella vez,eran los de Sonrisas.Quise acabar con ello,así que me corté el cuello con mi propia aguja,y morí.Enseguida sentía como si me hubiese librado de un gran peso,y vi mi cuerpo tirado en en suelo.Decidí irme de aquel lugar,pero lo que vi a continuación me horrorizó: mi cuerpo se levantó del suelo,y con la cabeza de Sonrisas.Antes de irme,Sonrisas me dijo:

-Tranquila,después de que me ocupe de tu familia,iré a por ti.-Fui rápidamente a esconderme en el armario,y empezé a escribir en esta hoja.Me temo que pronto me encontrará,y acabará conmigo,devorando lo último que me queda: mi alma.
Tu,lector,te sugiero que huyas rápidamente de esta casa,aunque probablemente ya sea demasiado tarde.Nunca mires dentro del armario,y no te asustes si notas una aguja afilada en tu cuello o si una criatura grotesca sin cuello,con la cabeza formada por una bola de humo y una amplia sonrisa formada por millones de dientes humanos y animales te pide ser tu amigo.Morirás de todas formas.''

Bueno,en mi opinión,creo que ha quedado algo largo,pero espero que os resulte entretenida nwn.Espero que os gusten mis creepypastas y comenten,gracias ^^.

5 comentarios: